Una franciscana varada aporta indicios de depredación por un tiburón blanco frente al sur de Brasil. Un estudio describe el caso como el primer registro forense de esta relación entre depredador y presa en el Atlántico sudoccidental.
El hallazgo procede de la costa del estado de Rio Grande do Sul. BBC Wildlife informó sobre la investigación el 23 de septiembre de 2026; el estudio se había publicado el 5 de agosto. El informe no describe una cacería observada directamente.
Las marcas de los dientes identifican al depredador
El equipo comparó la forma, la orientación y la separación de las marcas de mordedura. A partir de ellas estimó un tiburón de unos 3,6 a 3,8 metros de longitud y entre 400 y 490 kilogramos. Son estimaciones, no mediciones del animal.
El delfín medía aproximadamente 1,72 metros. Su estado de descomposición indicaba que había muerto entre tres y cinco días antes del hallazgo.
Las hemorragias apuntan a un ataque en vida
Según los investigadores, los signos de hemorragia en la aleta dorsal indican que el delfín seguía vivo durante al menos una mordedura. A su juicio, el patrón de lesiones es compatible con una cacería bajo la superficie del agua.
El hallazgo amplía los conocimientos sobre la alimentación del tiburón blanco frente a Brasil. Este caso aislado no permite determinar con qué frecuencia depreda sobre franciscanas.


