Mongabay Latam informa sobre un caso que muestra lo difícil que es controlar el comercio internacional de aletas de tiburón. En noviembre de 2025, las autoridades peruanas, con el apoyo de Estados Unidos, confiscaron 9,3 toneladas de aletas de tiburón secas en la zona portuaria Callao. Sin embargo, la empresa afectada Inversiones Perú Flippers habría recibido posteriormente más permisos de exportación.
Según el informe, los bienes incautados tenían un valor estimado de 11,2 millones de dólares en el mercado negro. Por esta cantidad de aletas de tiburón, se habrían matado aproximadamente 9.000 tiburones. Muchas de las especies afectadas figuran en el Apéndice II CITES, por lo que su comercio internacional no está prohibido en todos los ámbitos, pero está sujeto a aprobación y documentación estrictas.
Nueve toneladas tras la confiscación
Mongabay Latam evaluó varias decisiones del Ministerio de la Producción del Perú Produce. En consecuencia, entre la incautación de noviembre de 2025 y junio de 2026, se aprobaron seis permisos de exportación más por un total de 9.087 kilogramos de aletas de tiburón secas. El mercado objetivo era Hong Kong.
La mayoría de estos nuevos permisos se referían al tiburón zorro del Pacífico (Alopias pelagicus), una especie clasificada como en peligro de extinción por el IUCN y cubierta por las normas CITES en el comercio internacional. Este punto es fundamental para Haitauchen: el estado de protección por sí solo es de poca utilidad si no se puede rastrear completamente el origen de un producto.
Lo que se encontró en Callao
Según el informe, el despliegue original tuvo lugar el 10 de noviembre de 2025. La policía inicialmente detuvo a Juan Roberto Quispe Huamaní con 112 kilogramos de aletas de tiburón frescas sin documentos de origen legal. Luego, los investigadores registraron un almacén de Inversiones Perú Flippers y encontraron 338 bolsas que contenían un total de 9.380 kilogramos de aletas de tiburón.
La fiscalía está investigando presuntos comercio ilegal de especies protegidas y presuntos delitos de delincuencia organizada. Quispe Huamaní es el director general y único representante legal de Inversiones Perú Flippers. Según el informe, un tribunal no ordenó prisión preventiva, sino condiciones, prohibición de salida del país y libertad bajo fianza; la investigación continúa.
CITES, documentos y lagunas
Las exportaciones CITES requieren prueba de origen legal y trazabilidad en Perú. Esto incluye documentos de captura y desembarque, certificados de transporte y certificados de procesamiento. Además, debe haber un dictamen científico de no nocividad para la especie respectiva, que confirme que el comercio no pone en peligro a la población silvestre.
Es precisamente esta cadena la que se critica. Mongabay describe casos en los que Produce encontró discrepancias en las solicitudes pero aun así aprobó subconjuntos. En un caso de junio de 2026, estaban involucrados más de 4.000 kilogramos de aletas de tiburón zorro del Pacífico: se rechazó la aprobación para 1.829 kilogramos por falta de pruebas de origen y trazabilidad, pero se concedió para 2.302 kilogramos.
Varias especies en peligro de extinción afectadas
Antes de la incautación, según la evaluación de Mongabay, Produce ya había aprobado más de 23 toneladas de aletas secas para exportar a Hong Kong entre enero y noviembre de 2025. Se mencionará a continuación Alopias pelagicus también tiburón azul (Prionace glauca), tiburón zorro común (Alopias vulpinus), tiburón martillo liso (Sphyrna zygaena) y tiburón cobrizo (Carcharhinus brachyurus).
Eso hace que el caso sea más grande que el expediente de una sola empresa. El comercio reúne aletas de diversas especies, algunas de las cuales migran largas distancias, crecen lentamente y están muy contaminadas por la pesca. Si los documentos pueden manipularse o las lagunas en la cadena de suministro pueden subsanarse posteriormente, un instrumento de protección de especies se convierte en un filtro de papel.
Por qué las sanciones son cruciales
Según la Dirección de Sanciones Produce, en sus propias bases de datos no existían procedimientos administrativos sancionadores contra Inversiones Perú Flippers o Quispe Huamaní. El abogado medioambiental César Ipenza critica en el informe de Mongabay que se debe iniciar un procedimiento si se descubren irregularidades y que las autoridades podrían realizar exámenes más estrictos en casos de riesgo conocido.
Por tanto, el caso peruano es una señal de alerta para la protección de los tiburones. Las normas internacionales como CITES pueden guiar el comercio, pero no sustituyen a la inspección en el puerto, ni a la auditoría de la cadena de suministro ni a las consecuencias por documentos falsos. En el caso de las aletas de tiburón, en particular, la protección a menudo no se decide en alta mar, sino en carpetas, almacenes y avisos de exportación.


