Áreas de cría de tiburones: 443 zonas y evidencias desiguales

Una revisión de 538 estudios describe 443 zonas de cría de tiburones. Solo 145 cumplen criterios más estrictos y persisten lagunas de conocimiento.

Sharky9. septiembre 2026
Tiburón joven sostenido en una mano en la playa
Imagen ilustrativa: tiburón joven en la playa; especie sin identificar. Hillary / LaMenta3, „161 - Baby Shark“, CC BY-SA 2.0; recortada a 2:1 y convertida a WebP.

¿Dónde crecen los tiburones jóvenes y hasta qué punto conocemos esos hábitats? Una revisión mundial analizó 538 publicaciones científicas e identificó 443 áreas descritas como zonas de cría de 94 especies de tiburones en 62 países. Los resultados destacan la importancia de los hábitats costeros, pero también grandes diferencias en la solidez de las pruebas.

El estudio en Reviews in Fish Biology and Fisheries, publicado el 9 de septiembre de 2026, distingue expresamente entre todas las áreas denominadas zonas de cría en la literatura y aquellas que cumplen tres criterios más estrictos. Este segundo grupo comprende 145 áreas y 36 especies de tiburones.

¿Cuándo es realmente un área una zona de cría?

La definición ampliamente utilizada de Heupel y sus colaboradores exige algo más que encontrar juveniles aislados: los tiburones jóvenes deben aparecer allí con mayor frecuencia que en otras áreas, permanecer durante periodos prolongados o regresar y utilizar repetidamente el hábitat durante varios años. Una hembra preñada, un nacimiento o una única concentración no bastan por sí solos para demostrarlo.

Por ello, la cifra mayor de 443 áreas no representa una lista de zonas de cría igualmente confirmadas. El equipo incluyó registros antiguos y otros basados en definiciones diferentes, y analizó por separado el subconjunto más estricto. A la inversa, la falta de confirmación tampoco significa automáticamente que un área carezca de importancia para los juveniles: a menudo faltan datos comparativos adecuados o series largas de observaciones.

Predominan las costas, bahías y estuarios

El 92 por ciento de las áreas registradas se encontraba cerca de la costa. El 61 por ciento estaba en estuarios, bahías o lagunas, y el 19 por ciento en ríos. Estas características pueden solaparse. Las áreas costeras también dominaban claramente el grupo definido con mayor rigor, con un 97 por ciento.

Los hábitats son diversos: además de manglares y praderas marinas, incluyen elementos como macroalgas. La revisión también describe zonas de cría en mar abierto y aguas profundas. El predominio costero refleja tanto la biología de muchas especies estudiadas como la mayor facilidad de acceso de los investigadores a esos lugares.

Hábitats compartidos por varias especies

El 38 por ciento de todas las áreas registradas fue descrito como zona de cría de al menos dos especies de tiburones. Proteger uno de estos hábitats podría beneficiar a varias especies a la vez. El resultado también depende de las presiones locales y de cuántos juveniles llegan a incorporarse a la población adulta.

Una especie relativamente bien estudiada es Carcharhinus leucas: la revisión registra 89 zonas de cría descritas en siete regiones marinas de la FAO. Son registros bibliográficos incluidos según el enfoque amplio de la revisión, no 89 áreas protegidas igualmente confirmadas con rigor o de igual importancia. Algunas albergan pocos juveniles; otras pueden resultar especialmente importantes para toda una región.

El uso prolongado solo está documentado en parte

De las 443 áreas, 144 fueron descritas como zonas de cría durante al menos diez años, y 73 durante al menos veinte. Esto respalda el uso repetido de ciertos hábitats, pero no demuestra que cada hembra regrese siempre a su propio lugar de nacimiento. Para establecer esa fidelidad natal hacen falta otros datos atribuibles a individuos concretos.

La búsqueda bibliográfica se recopiló en enero de 2025 y abarca publicaciones de 1950 a 2024. Por tanto, una revisión publicada en septiembre de 2026 no constituye un inventario completo de todas las áreas conocidas en 2026. También existe una relación clara entre el esfuerzo de investigación y el número de zonas de cría descritas.

Consecuencias para la conservación

Los investigadores señalan importantes lagunas de conocimiento, entre otros lugares, en el oeste y norte del océano Índico, el Indopacífico y las aguas de África occidental. La escasez de registros publicados no debe confundirse con la escasez de hábitats adecuados.

Para conservar estos lugares no basta con una larga lista de supuestas zonas de cría ni con delimitar áreas aisladas. Se necesitan estudios repetidos, áreas de comparación y medidas contra las presiones pesqueras locales y la pérdida de hábitat. Las prioridades dependen de la importancia real de cada lugar para la incorporación de juveniles a la población.

Un ejemplo más reciente del valor de los datos de movimiento es nuestro artículo sobre los desplazamientos invernales de juveniles de Carcharhinus leucas desde la bahía de Galveston. Complementa este tema, pero, al tratarse de una investigación presentada en 2026, queda fuera del conjunto bibliográfico de la revisión, que llega hasta 2024.

Imagen ilustrativa: tiburón joven en la playa; especie sin identificar. Hillary / LaMenta3, „161 – Baby Shark“, CC BY-SA 2.0; recortada a 2:1 y convertida a WebP.

Especies mencionadas

Tiburón toro carcharhinus leucas sobre arena

Tiburón toro

Fuentes

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