La piel de tiburón vuelve a inspirar aviones más eficientes: Lufthansa Technik ha iniciado la fase final de certificación de AeroSHARK para los Airbus A330-200 y A330-300. Según Lufthansa Group, Discover Airlines aporta un A330-300 para el proyecto. El certificado de tipo suplementario sigue pendiente.
El avión realiza pruebas de vuelo durante varias semanas, antes y después de aplicar la película. La modificación se lleva a cabo en Elbe Flugzeugwerke, en Dresde. El proceso de certificación de la Agencia de la Unión Europea para la Seguridad Aérea, EASA, incluye documentación técnica y pruebas en tierra y en vuelo.

Pequeñas ranuras inspiradas en los tiburones
AeroSHARK es una película superficial artificial. Sus ranuras, de unos 50 micrómetros de altura, se alinean con el flujo de aire. Trasladan a los aviones un principio de la piel de tiburón y buscan reducir la resistencia por fricción.
Para las aplicaciones existentes, Lufthansa comunica una reducción aproximada del uno por ciento en el consumo de combustible y las emisiones de CO₂. Es una afirmación de la empresa, no un resultado confirmado de las nuevas pruebas del A330. La tecnología ya está certificada para varias variantes del Boeing 777.
El paso resulta interesante para la biomimética: una estructura superficial biológica sirve de modelo para una aplicación técnica. El proceso de certificación en curso debe determinar si puede utilizarse en otro tipo de avión y en qué condiciones.

