El gran tiburón martillo (Sphyrna mokarran) está en peligro crítico y es difícil de estudiar. Cada encuentro con un ejemplar libre es valioso, pero las marcas y las muestras de tejido suelen obtenerse en procedimientos separados. Un nuevo estudio en Marine Biology presenta una sonda capaz de realizar ambas tareas en una sola aplicación.
El equipo diseñó la sonda para una lanza submarina modificada. Al contactar con el animal fija una marca y extrae una pequeña muestra de tejido. El objetivo es reunir la mayor cantidad de información posible sin capturarlo ni perseguirlo para varios procedimientos. Acortar la interacción puede ser decisivo en especies raras y sensibles.
Tres campañas en Rangiroa y Tikehau
El sistema se probó con grandes tiburones martillo en los atolones de Rangiroa y Tikehau, en la Polinesia Francesa. Las campañas se desarrollaron de febrero a marzo de 2023, de diciembre de 2023 a marzo de 2024 y de diciembre de 2024 a marzo de 2025. El diseño se ajustó y mejoró progresivamente.
Se documentaron doce aplicaciones. Con la versión final, la colocación de marcas tuvo éxito en el 83 por ciento y la obtención de biopsias en el 67 por ciento. Se consiguieron ocho biopsias; cuatro contenían suficiente músculo, además de piel y tejido subcutáneo, para análisis posteriores.
Una muestra pequeña responde a varias preguntas
La piel y el tejido subyacente permiten estudios genéticos sobre estructura poblacional y parentesco. El músculo también sirve para analizar isótopos estables y ácidos grasos, métodos que ayudan a revelar las fuentes de alimento y la función ecológica de los tiburones.
Las cuatro muestras musculares adecuadas pesaron una media de 0,11 gramos, con un error estándar de 0,06 gramos. Aunque parezca poco, el estudio indica que basta para ambos tipos de análisis. Combinada con los movimientos registrados por la marca, la muestra ofrece una imagen mucho más completa del mismo animal.
La cámara y los láseres completan la sonda
La sonda puede combinarse con una cámara y una placa láser. La cámara documenta el uso y rasgos distintivos para reconocer individuos. Los puntos láser aportan una escala para estimar el tamaño corporal. Así, marcado, biopsia, fotoidentificación y medición pueden reunirse en un solo encuentro.
Su valor no reside únicamente en el diseño técnico. La sonda conecta datos sobre movimiento, alimentación, genética, tamaño y rasgos individuales. Estos conjuntos permiten saber qué hábitats usan los animales, cómo se relacionan las poblaciones y qué áreas protegidas importan en cada fase vital.
Avanza la investigación sin captura
El trabajo forma parte de un cambio más amplio: colocar una marca ya no exige siempre capturar e inmovilizar al tiburón. Otro ejemplo es el proyecto canadiense descrito en Canadá marca tiburones blancos por satélite sin capturarlos. La nueva sonda amplía el enfoque al obtener simultáneamente una biopsia.
Los métodos no son idénticos, pero comparten el objetivo de obtener datos sólidos con una intervención lo más breve posible. Es especialmente importante para los grandes martillos, sensibles al estrés de captura y poco frecuentes.
Una herramienta para proteger gigantes marinos raros
Los autores prevén usos no solo en tiburones martillo, sino también en otros tiburones, rayas y megafauna marina de difícil acceso. Será necesario adaptar la sonda al cuerpo, la piel y el comportamiento de cada especie, pero las pruebas demuestran que varias muestras y mediciones pueden reunirse en un solo contacto.
Para la conservación importa que los datos mejoren las decisiones. Rutas migratorias, zonas de residencia, dieta y estructura poblacional determinan dónde deben actuar las medidas de protección. Obtener esta información con menos intervención puede hacer la investigación más eficiente y cuidadosa.

