La pesca y suelta en la pesca del tiburón se considera respetuosa con los animales, pero los estudios muestran: la práctica causa estrés, lesiones y una alta mortalidad.
Pesca y suelta en tiburones – una consideración crítica
Pesca y suelta, la captura y posterior liberación, es vista por muchos pescadores deportivos como un método suave para devolver los tiburones vivos al agua. La suposición: el tiburón se aleja ileso. Sin embargo, estudios científicos demuestran que esto no suele ser así.
¿Qué significa “pesca y suelta” en tiburones?
En la pesca y suelta, los tiburones son capturados con anzuelos, arrastrados al barco o a la orilla y luego liberados vivos. Esta práctica es común especialmente en EE.UU. y Australia, mientras que en Alemania está prohibida por la Ley de Protección Animal. Solo en la costa este de EE.UU., en una década, más de 66 millones de tiburones fueron capturados por pescadores deportivos, la mayoría de ellos liberados.
Efectos físicos y psicológicos en los tiburones
Para el tiburón, la captura significa un estrés masivo: la lucha lo agota, provoca falta de oxígeno, acidosis láctica y estados de shock. Las lesiones por anzuelos son frecuentes; algunos tiburones llevan anzuelos durante meses en la boca o el estómago. Estudios demuestran que la tasa de mortalidad tras la liberación varía considerablemente según la especie. Especies sensibles como tiburones martillo o tiburones de puntas negras suelen morir en más del 50 % de los casos, mientras que especies más resistentes como tiburones tigre presentan tasas de supervivencia significativamente más altas.
Consecuencias ecológicas y cascadas tróficas
Los tiburones son depredadores ápices y regulan el ecosistema marino. Si una parte considerable muere tras la pesca y suelta, esto actúa como una presión pesquera oculta. Especialmente en especies amenazadas, incluso una baja mortalidad adicional puede impedir la recuperación de la población. Además, las pérdidas locales de ejemplares pueden desencadenar reacciones en cadena en el ecosistema, como se ha observado en los cambios en la red trófica de Sudáfrica tras el declive del gran tiburón blanco.
Voces críticas desde la conservación y la ciencia
La Protección Animal Alemana califica claramente la pesca y suelta como maltrato animal. También biólogos marinos como Neil Hammerschlag (Universidad de Miami) advierten de que muchos tiburones no sobreviven a la liberación. Organizaciones como el Shark Trust exigen normas estrictas y códigos de conducta para los pescadores. Los críticos subrayan: el simple placer recreativo no justifica el estrés y la mortalidad de los animales.
Alternativas y recomendaciones
- Renunciar a la pesca de tiburones como hobby – los encuentros durante el buceo o el snorkel son más respetuosos con los animales.
- Métodos de pesca menos dañinos (anzuelos circulares, sin arpones, dejar el tiburón en el agua).
- Mantener el tiempo de lucha y la manipulación lo más breve posible.
- Usar ayudas de reanimación en el agua hasta que el tiburón nade activamente de nuevo.
- Involucrar a los pescadores en proyectos científicos en lugar de la caza de trofeos.
Conclusión
La pesca y suelta en tiburones no es tan inocua como suele presentarse. La práctica causa un estrés masivo, lesiones y, no pocas veces, la muerte de los animales. Desde el punto de vista ecológico y ético, sigue siendo altamente problemática. Para buceadores y amantes de los tiburones, existe una alternativa: disfrutar del fascinante mundo de los tiburones de manera respetuosa, observándolos en su hábitat natural, sin anzuelos.

