Los tiburones ballena no sólo se deslizan tranquilamente entre nubes de plancton con la boca abierta. Una nueva investigación del Instituto Australiano de Ciencias Marinas (AIMS) y la Universidad Murdoch revela un repertorio sorprendentemente diverso: los peces más grandes de la Tierra utilizan numerosas estrategias para capturar presas pequeñas y distribuidas de manera desigual a diferentes profundidades.
Los investigadores colocaron cámaras en las aletas dorsales de cinco tiburones ballena en Ningaloo Reef en Australia Occidental. También evaluaron alrededor de 100 publicaciones científicas. Esto dio como resultado un catálogo de 36 comportamientos; según el equipo, la recopilación más completa del tiburón ballena hasta la fecha.
Estás viendo un contenido de marcador de posición de Facebook. Para acceder al contenido real, haz clic en el siguiente botón. Ten en cuenta que al hacerlo compartirás datos con terceros proveedores.
Más informaciónSe utilizan doce comportamientos para buscar comida
Doce de los 36 comportamientos descritos están relacionados con la búsqueda de alimento. Seis de ellos se describen científicamente por primera vez. Esta diversidad es notable porque los tiburones ballena, como filtradores, a menudo se reducen a una simple imagen: abren sus grandes bocas, dejan que el agua fluya a través de ellas y filtran el plancton. Las grabaciones muestran que los animales adaptan su comportamiento de forma mucho más flexible.
Los tiburones ballena comen presas diminutas como plancton y copépodos. Estos organismos rara vez se distribuyen uniformemente en los mares tropicales, sino que forman agregaciones espacial y temporalmente limitadas. Si quieres absorber lo suficiente, debes aprovechar muchas oportunidades. Por ello, el equipo de investigación describe a los tiburones ballena como cazadores constantes de bocadillos en el mar.
Hundiéndose con la boca abierta
Las estrategias recientemente descritas incluyen alimentación deslizante lenta. El tiburón ballena abre la boca y se deja hundirse mientras el agua y las presas fluyen a través del aparato filtrante. El animal no tiene que nadar activamente constantemente para este movimiento descendente y, por lo tanto, puede utilizar capas de alimento menos visibles.
Otra estrategia es la alimentación por inmersión. El tiburón ballena nada activamente hacia el fondo del mar y recoge tantas presas como puede en el camino. Las grabaciones complementan las observaciones en la superficie con una perspectiva que permanece en gran medida oculta a los investigadores desde el barco.
Alimentación lenta en todas las profundidades
En los datos de la cámara, la alimentación lenta fue la forma más común de búsqueda de alimento observada. Particularmente importante: este comportamiento se produjo en todas las profundidades registradas por las cámaras. Los tiburones ballena no sólo buscan alimento en la superficie, donde la gente puede verlos fácilmente durante las reuniones estacionales.
Esto no cambia la clasificación básica como filtrador, pero sí cambia la comprensión de su vida cotidiana. Los eventos de alimentación visibles en la superficie son sólo una parte. Una cantidad significativa de búsqueda de alimento puede ocurrir a mayor profundidad e involucrar diferentes patrones de movimiento dependiendo de dónde se concentra suficiente presa.
Más estrategias que otros principales filtradores
Según los investigadores, los tiburones ballena tienen hábitos alimentarios más diferentes que otros grandes filtradores, como las ballenas barbadas o los tiburones peregrinos. Esto incluye movimientos de succión activos así como filtrado pasivo al deslizarse. Esta flexibilidad podría explicar cómo los animales persisten en los mares tropicales cálidos, a pesar de que la comida allí suele ser escasa y desigual.
La comparación no convierte al tiburón ballena en un cazador clásico de presas grandes. Su especialización sigue siendo filtrar pequeños organismos. Lo nuevo es la variedad de movimientos, posiciones y profundidades con las que abre esta pequeña presa.
Las cámaras de animales cierran un hueco de observación
Las cámaras colocadas directamente sobre el animal muestran el entorno desde la perspectiva del tiburón ballena. Documentan lo que sucede fuera de breves encuentros con barcos, buceadores o practicantes de snorkel. Esto permite vincular directamente los movimientos con la boca abierta, la orientación en el agua y las reacciones ante la acumulación de presas.
El artículo especializado subyacente en Marine Biology combina esta nueva perspectiva de la cámara con el conocimiento de la literatura. Esto hace que el catálogo sea más que una colección de grabaciones espectaculares: crea un vocabulario más consistente con el cual estudios futuros pueden describir y comparar el comportamiento del tiburón ballena.
Ningaloo Reef como despensa segura
El arrecife Ningaloo es una de las zonas de recolección estacional de tiburones ballena más famosas. Los nuevos resultados subrayan su importancia como área alimentaria. La investigadora de AIMS Luciana Ferreira describe el área como una despensa protegida donde los animales siempre pueden encontrar pequeñas comidas.
Esto plantea una cuestión práctica para la protección: no son sólo los lugares con espectaculares acumulaciones de alimento en la superficie los que son importantes. Las capas de alimento más profundas y los procesos que concentran las presas pequeñas también forman parte del hábitat del tiburón ballena. Por lo tanto, la protección y la gestión deben tener en cuenta toda el área tridimensional de los alimentos.


