En las aguas abiertas del Pacífico Norte, varios países inspeccionan conjuntamente los pesqueros que operan lejos de las aguas costeras nacionales. NOAA Fisheries informa de que inspectores pesqueros estadounidenses han concluido sus misiones para Operation North Pacific Guard 2026. Documentaron infracciones de las normas internacionales de conservación y pesca, entre ellas el aleteo de tiburones.
Los inspectores recorrieron más de 8.000 millas náuticas a bordo del buque de la guardia costera canadiense Sir Wilfrid Laurier. Esto equivale a más de 14.800 kilómetros. Durante la patrulla, los equipos internacionales llevaron a cabo decenas de controles y registros en los buques pesqueros.
Tres tipos de infracciones en el punto de mira
Según NOAA, se han identificado numerosas violaciones de las medidas de conservación y gestión. Entre ellas figuran Shark Finning, posesión de especies en peligro de extinción e información inexacta o falsa sobre la captura. La autoridad no publica qué especies se vieron afectadas ni cuántos casos individuales ocurrieron en cada categoría.
Shark Finning se refiere a la eliminación de las valiosas aletas, mientras que el resto del cuerpo del tiburón a menudo no se desembarca por completo. Esta práctica dificulta el control de las capturas y puede provocar la muerte de muchos más tiburones de los que se pueden estimar a partir de los cuerpos desembarcados.
Los informes de capturas falsos son menos visibles pero igual de problemáticos para la gestión. Los cálculos de poblaciones, cuotas de captura y medidas de protección se basan en la información proporcionada por las flotas. Si las especies, cantidades o lugares de pesca no se informan correctamente, se crea una imagen distorsionada de la presión pesquera real.
Las inspecciones en alta mar requieren autoridad internacional
Fuera de las aguas territoriales nacionales, ningún Estado puede controlar todos los barcos a voluntad. Por lo tanto, los equipos utilizaron poderes de acuerdos internacionales. Las posibles violaciones identificadas se transmitieron confidencialmente a los estados del pabellón de los buques afectados y a las organizaciones pesqueras regionales pertinentes.
El estado del pabellón es el país bajo cuya bandera está registrado un barco. Tiene la responsabilidad central de futuras investigaciones y posibles sanciones. Las organizaciones regionales de gestión pesquera también pueden comprobar si se han violado normas comunes de captura, documentación o especies protegidas.
Por tanto, NOAA habla de violaciones documentadas o posibles, no de procesos penales concluidos. El informe no menciona multas impuestas, arrestos ni decisiones finales. La inspección del buque proporciona pruebas; la valoración jurídica corresponde a los procedimientos competentes.
Socios de cinco países y varias autoridades
En la operación participaron el NOAA Office of Law Enforcement, el ministerio canadiense Fisheries and Oceans Canada, la Guardia Costera de Canadá, la Royal Canadian Mounted Police y la US Coast Guard. También intervinieron la Agencia de Pesca de Japón y la Guardia Costera de la República de Corea.
Esta composición no es una adición simbólica. Las flotas de alta mar recorren enormes distancias, cambian de zona de pesca y hacen escala en puertos de diferentes países. Por lo tanto, la información de una inspección puede ser relevante para varias autoridades, el Estado del pabellón y organismos internacionales al mismo tiempo.
Según las autoridades, los inspectores de NOAA aportaron su experiencia especial en legislación pesquera, documentos de captura e identificación de especies protegidas. El barco canadiense también sirvió de plataforma para la patrulla de más de 8.000 millas náuticas.
La foto documenta un inventario, no una sentencia definitiva
La imagen publicada por NOAA muestra a un inspector haciendo un inventario de las aletas de tiburón en un barco con bandera extranjera. Hay numerosas aletas cortadas y otras partes de la captura en la cubierta. La fotografía documenta la inspección, pero por sí sola no permite hacer ninguna declaración sobre qué infracción concreta se confirmará legalmente más adelante.
La especie de tiburón no se puede determinar con certeza a partir de la grabación. NOAA no menciona los nombres de las especies en el informe. Por eso el artículo no está vinculado a ninguna especie de tiburón específica y separa deliberadamente la captura visible de la clasificación legal que aún está pendiente.
La pesca ilegal perjudica a la naturaleza y a las empresas legales
La pesca ilegal, no declarada y no reglamentada se conoce internacionalmente como pesca IUU. Puede agotar las poblaciones más rápidamente, exacerbar las capturas incidentales y los problemas de conservación de especies y socavar la base de datos para las regulaciones pesqueras. El riesgo es particularmente grande en alta mar porque los controles son complejos y las distancias enormes.
También hay un efecto económico. Cualquiera que respete las cuotas, los requisitos de presentación de informes, las normas de protección y las directrices para tratar con los tiburones asume sus costes. Los proveedores ilegales pueden eludir estas reglas y llevar sus productos a la cadena de suministro a un precio más bajo. Como resultado, las empresas pesqueras y los comerciantes que cumplen con las normas se quedan atrás.
Por lo tanto, NOAA clasifica el despliegue como una medida de protección de los recursos marinos y una contribución a unos mercados más justos. La autoridad también señala el mandato político de mantener los productos del mar capturados ilegalmente fuera de las cadenas de suministro y proteger la competitividad de la pesca legal en Estados Unidos.
Las patrullas en alta mar cierran una brecha decisiva
Las inspecciones portuarias y los controles comerciales siguen siendo importantes, pero sólo comienzan después de la captura. Las patrullas en el mar pueden comparar artes de pesca, especies, cantidades y documentos directamente donde se realiza la pesca. Así se obtienen pruebas antes de que la captura se clasifique, recargue o introduzca en las cadenas de suministro internacionales.
El informe actual también muestra los límites de la información pública. NOAA informa sobre una larga patrulla, docenas de inspecciones y múltiples tipos de violaciones, pero mantiene confidenciales los detalles de los buques y las investigaciones en curso. Los estados del pabellón y las organizaciones pesqueras decidirán ahora si las conclusiones dan lugar a sanciones.
Para la protección de los tiburones, lo decisivo es que el aleteo y las capturas no declaradas no estén prohibidos solo sobre el papel. Las inspecciones, la obtención de pruebas y la cooperación transfronteriza hacen que las normas se puedan aplicar en la lejana alta mar.

