El comercio europeo de aletas de tiburón se redujo en 2025, pero sigue siendo un negocio importante. Nuevas cifras de Eurostat sitúan las exportaciones fuera de la UE en unas 2.700 toneladas, por valor de 44,8 millones de euros.
Frente a 2024, la cantidad exportada cayó un 15,2 por ciento y el valor un 31,3 por ciento. La caída llega tras un año excepcionalmente alto, por lo que no demuestra por sí sola que se capturen menos tiburones.
Una bajada después de un año récord
En 2024, la UE exportó unas 3.100 toneladas de aletas de tiburón por 65,3 millones de euros. La cantidad se había más que duplicado desde las 1.500 toneladas de 2023 y el valor había subido un 91 por ciento.
Las 2.700 toneladas de 2025 quedan por debajo del máximo de 2024, pero todavía muy por encima de 2023. Eurostat vincula parte de la caída previa entre 2019 y 2023 con las alteraciones de la pandemia en la oferta europea y la demanda asiática.
El tiburón azul domina el comercio registrado
Las aletas congeladas concentraron el 89,9 por ciento del valor exportado, es decir 40,3 millones de euros. Dentro de esa categoría, el 97,2 por ciento correspondió al tiburón azul y el resto al marrajo dientuso. En aletas ahumadas, secas, saladas o en salmuera, el tiburón azul representó el 81,7 por ciento.
Estos datos muestran qué especies dominan el comercio visible. No prueban que una población concreta se pesque de forma sostenible; para eso hacen falta datos de origen, pesquería, capturas y estado de las poblaciones.
Singapur y China lideran la demanda
Casi todas las exportaciones fueron a Asia. Por valor, Singapur recibió el 41,5 por ciento y China el 40,9 por ciento. Hong Kong, Japón y Vietnam completaron una concentración muy alta de destinos.
Las importaciones de la UE fueron mucho menores: 20,2 toneladas por 300.000 euros en 2025, frente a 66,9 toneladas y 1,2 millones de euros en 2023.
CITES controla el comercio, no lo prohíbe
Desde el 25 de noviembre de 2023, muchas especies adicionales de tiburones están sometidas a controles internacionales más estrictos. Eurostat indica que entonces se añadieron 60 especies. La inclusión en el Apéndice II de CITES no es una prohibición total, pero exige demostrar origen legal y que el comercio no perjudica la supervivencia de la especie.
Desde enero de 2025, la UE usa además 13 nuevos códigos aduaneros y estadísticos para tiburones y productos de tiburón. Eso mejora la visibilidad por especie, aunque rompe parte de la comparación con años anteriores.
Qué significa para la protección de tiburones
Un menor volumen exportado solo reduce la presión si refleja menor demanda y menor captura. Las cifras por sí solas no lo demuestran. También pueden influir existencias, rutas comerciales, precios o documentación más estricta.
La mejora más clara es la transparencia. Los datos por especie ayudan a comparar permisos, capturas y evaluaciones de poblaciones. No garantizan sostenibilidad, pero hacen menos opaca una parte de la cadena.



