Un estudio reciente, publicado en el ‘Journal of Applied Ecology’, dirigido por Twan Stoffers de la Wageningen University & Research, indica una disminución de los tiburones de arrecife en los arrecifes coralinos del Caribe con intensa actividad de buceo y un fuerte desarrollo costero.
La investigación se basó en 995 grabaciones de vídeo submarino (BRUVs) realizadas entre 2012 y 2017 en siete distintos sistemas arrecifales de las Antillas Neerlandesas y en la Saba Bank. Mientras que la Saba Bank, sometida a una mínima perturbación humana, mostró una distribución natural de los tiburones, la presencia en arrecifes habitados estuvo fuertemente correlacionada con la actividad humana.
Impactos en distintas especies de tiburones y en la ecología del arrecife
Los resultados del estudio muestran que, en particular, los tiburones de arrecife del Caribe (Carcharhinus perezi) reaccionan con mayor sensibilidad a la presencia humana. Esta especie es conocida por ser susceptible al ruido y a las perturbaciones. En cambio, los tiburones nodriza bentónicos (Ginglymostoma cirratum) y las rayas espinosas del sur mostraron una menor sensibilidad frente a la actividad humana.
Los tiburones de arrecife del Caribe desempeñan un papel importante en su ecosistema, manteniendo el equilibrio entre las especies y fomentando la salud de los arrecifes coralinos. Su ausencia puede tener consecuencias de gran alcance para toda la comunidad del arrecife. Los tiburones nodriza, en cambio, suelen ser más tolerantes a las perturbaciones, ya que pasan más tiempo en el lecho marino y se ven menos afectados por las actividades en superficie.
Las conclusiones del estudio sugieren que incluso las actividades recreativas que a menudo se consideran poco perturbadoras pueden afectar a las poblaciones de tiburones. Twan Stoffers subrayó al respecto: «Este estudio muestra que la protección de los tiburones de arrecife no solo debe tener en cuenta la presión de la pesca, sino también las actividades no extractivas como el turismo de buceo y el desarrollo costero». Esto requiere una consideración más amplia de la conservación de la naturaleza que vaya más allá de las meras restricciones pesqueras.


