Una turista australiana de 29 años fue mordida en una pierna por un tiburón el jueves 11 de junio de 2026, mientras practicaba snorkel frente a la isla Santa Fe, en el archipiélago de Galápagos.
El Universo informó, con base en datos de la Armada de Ecuador, que la mujer resultó herida durante actividades turísticas cerca de Santa Fe. Personal de emergencia la evacuó con apoyo de una embarcación turística hacia Puerto Ayora, en Santa Cruz, donde se coordinó la atención médica posterior.
Snorkel suspendido en la bahía
La Hora informó que la Dirección del Parque Nacional Galápagos suspendió de forma inmediata y temporal el buceo de superficie, es decir el snorkel, en la bahía de Santa Fe, en el sector del fondeadero. La medida fue dispuesta como precaución mientras avanzan evaluaciones técnicas y biológicas.
El parque no reaccionó solo a la lesión de la turista. Según los reportes, en la bahía también se observó a un lobo marino macho adulto con mordidas recientes y graves. Para visitantes y operadores, la pausa debe aclarar si la situación en esta zona de snorkel normalmente muy visitada volvió a la normalidad.
Por qué las autoridades observan con más detalle
Información preliminar de operadores locales apunta a que en la bahía protegida se pudo haber procesado pescado de forma ilegal. Restos o vísceras en el agua pueden atraer tiburones y modificar su conducta en una zona usada por turistas. Las autoridades todavía revisan esa posibilidad.
En el caso de la turista herida, el hecho no se describe como una interacción directa con tiburones: ella estaba haciendo snorkel en el agua, no alimentando, pescando ni tocando a un animal. La especie de tiburón no ha sido confirmada en los reportes disponibles hasta ahora.
Santa Fe sigue siendo un espacio natural especial
Santa Fe se encuentra al sureste de Santa Cruz y es uno de los destinos clásicos de excursión de día en el centro de Galápagos. La bahía protegida es conocida por sus aguas claras, lobos marinos, rayas, tortugas y peces de arrecife. Los tiburones forman parte del ecosistema natural de las islas, pero los incidentes graves con personas siguen siendo raros en Galápagos.
Hasta que se levante la restricción, los viajeros deberían seguir las indicaciones actuales del Parque Nacional Galápagos y de sus operadores. Lo importante no es entrar en pánico, sino adaptarse con calma a la situación local: no usar áreas cerradas, no arrojar restos de pescado al agua y mantener distancia de la fauna silvestre.

