Durante una misión de buceo científica frente a la isla Little Cayman, a principios de febrero se produjo un incidente raro: un investigador marino fue mordido por un joven tiburón tigre durante una inmersión de investigación. El incidente ocurrió en el marco de investigaciones en curso en zonas de desove conocidas del mero de Nassau y suscitó atención internacional.
Qué ocurrió exactamente
La mordedura se produjo durante una misión de investigación planificada en un lugar de desove estacional. La visibilidad bajo el agua era limitada en ese momento, lo que se considera un factor determinante en la situación. Según la valoración de los expertos implicados, se trató de una confusión: el tiburón tigre, de aproximadamente dos metros y todavía juvenil, podría haber confundido al buceador momentáneamente con una posible presa.
Justo después de la mordedura, el animal se retiró por su cuenta. No hubo más aproximaciones ni comportamientos de seguimiento, lo que indica un patrón de reacción defensivo y no agresivo.
Estado de salud del investigador
El investigador herido recibió atención médica de inmediato y fue evacuado por aire a George Town para recibir tratamiento adicional. Según las autoridades competentes, se encuentra en proceso de recuperación. En ningún momento existió peligro vital.
Contextualización del incidente
El Departamento de Medio Ambiente de las Islas Caimán enfatiza que se trata de un incidente extremadamente raro. Las mordeduras de tiburón son extraordinarias en las aguas de las Islas Caimán y no guardan proporción con el elevado número de inmersiones realizadas con seguridad cada año.
Los tiburones no incluyen a los seres humanos en su espectro natural de presas. En la mayoría de los casos documentados en los que, aun así, se producen mordiscos, intervienen factores ambientales como la mala visibilidad, ruidos inusuales o situaciones de investigación específicas. Esa misma combinación parece haber concurrido también en este caso.
Relevancia para la investigación y la seguridad del buceo
El incidente subraya los desafíos de la investigación marina en los hábitats naturales de grandes peces depredadores. Al mismo tiempo, muestra lo importante que son unos protocolos de seguridad claros, equipos experimentados y una evaluación realista del riesgo.
Para las buceadoras y los buceadores, el suceso no cambia la valoración fundamental: los encuentros con tiburones siguen siendo, por lo general, tranquilos, controlados y seguros. El incidente frente a Little Cayman es un ejemplo poco frecuente de cómo condiciones extraordinarias pueden dar lugar a un malentendido inesperado entre seres humanos y animales.


