Tiburón martillo mayor - Sphyrna mokarran

Estructura corporal, características y anatomía
Estructura corporal general
El gran tiburón martillo es un tiburón de constitución robusta y de forma hidrodinámica. Por lo general alcanza longitudes corporales de 3 a 4 metros; algunos ejemplares pueden superar los 5 metros. El tronco es ancho y musculoso, y la forma del cuerpo está en general adaptada para un nado eficiente. La coloración dorsal varía de marrón oscuro a gris oliva, los flancos son más claros y la parte ventral está claramente más pálida. Como todos los tiburones martillo, el gran tiburón martillo posee cinco hendiduras branquiales por cada lado del cuerpo. No presenta espiráculo. La combinación de un tronco robusto y una silueta esbelta confiere a la especie su gran capacidad de natación y resistencia.
Cephalofoil (cabeza de martillo)
La cabeza en forma de martillo que da nombre a la especie, el llamado cephalofoil, está especialmente desarrollada en el gran tiburón martillo. Su anchura corresponde aproximadamente al 23-27 % de la longitud corporal total, superando así a todas las demás especies de tiburón martillo. El borde anterior del cephalofoil es casi recto y presenta en el centro una muesca plana. El borde posterior tiene una forma ligeramente cóncava. Gracias a esta conformación, la superficie bajo la cabeza aumenta considerablemente.
El cephalofoil actúa como estabilizador hidrodinámico y genera sustentación adicional al nadar. Mejora la posición en el agua y contribuye al control preciso. Los ojos están situados en los extremos laterales de la cabeza en forma de martillo, lo que proporciona un campo visual muy amplio. Esta disposición permite una visión casi panorámica sin necesidad de mover la cabeza de forma apreciable.
En la cara inferior de la hoja cefálica se encuentran numerosas ampollas de Lorenzini. Estos órganos sensoriales electroreceptores reaccionan a campos eléctricos en el agua. La gran superficie de la cabeza en forma de martillo permite una densidad especialmente alta de estos sensores. Gracias a ello, el gran tiburón martillo puede percibir también señales bioeléctricas débiles, por ejemplo de animales ocultos en la arena.
Órganos sensoriales
El gran tiburón martillo posee un sistema sensorial muy desarrollado, estrechamente vinculado a su morfología corporal.
- Ojos: La posición lateral al final de la hoja cefálica permite un campo visual muy amplio con puntos ciegos mínimos.
- Ampollas de Lorenzini: Poros llenos de gel en la parte inferior de la cabeza, que registran estímulos eléctricos. Una cabeza ancha aumenta considerablemente su número.
- Órgano de la línea lateral: Recorre los flancos del cuerpo. Percibe cambios de presión y movimientos del agua y complementa el sistema sensorial visual y eléctrico.
Aletas y locomoción
Las aletas del gran tiburón martillo están claramente diseñadas para la estabilidad, la velocidad y la maniobrabilidad.
- Primera aleta dorsal: Muy alta y con forma de hoz, con la punta claramente curvada hacia atrás.
- Segunda aleta dorsal y aleta anal: Notablemente más pequeñas que la primera aleta dorsal, cada una con una muesca posterior bien marcada.
- Aletas pectorales: Grandes, anchas y con forma de hoz. Generan sustentación y permiten maniobras precisas.
- Aletas ventrales: También con forma de hoz y borde posterior cóncavo. Estabilizan el cuerpo durante la locomoción.
- Aleta caudal: Marcadamente asimétrica. El lóbulo superior es claramente más largo que el inferior. Esta forma genera propulsión y eleva ligeramente el cuerpo.
La propulsión se realiza principalmente mediante potentes movimientos laterales de la cola. Las aletas actúan como elementos de estabilización que permiten los cambios de dirección y las aceleraciones controladas.
Piel y estructura de escamas
La piel del gran tiburón martillo está cubierta por escamas placoides densamente distribuidas. Estas pequeñas estructuras dérmicas, similares a dientes, tienen forma de diamante y presentan varias finas costillas longitudinales. Incrementan la resistencia mecánica de la piel y, al mismo tiempo, reducen la resistencia al agua, lo que permite que el tiburón se deslice de manera eficiente. Además, la piel ofrece protección frente a lesiones externas y a la formación de incrustaciones.
Esqueleto cartilaginoso y estructura muscular
El gran tiburón martillo posee un esqueleto totalmente formado por cartílago. Este es más ligero y flexible que un esqueleto óseo. En combinación con un hígado rico en aceite, la estructura cartilaginosa proporciona suficiente flotabilidad, pese a la ausencia de vejiga natatoria.
La musculatura está especialmente desarrollada a lo largo del dorso y en el pedúnculo caudal. Permite aceleraciones potentes y un nado sostenido durante largas distancias. Toda la estructura anatómica está orientada a la eficiencia, la estabilidad y un alto rendimiento en el agua.
Distribución & hábitat
El gran tiburón martillo posee un área de distribución amplia, aunque fragmentada, en regiones marinas cálidas. La especie está presente sobre todo en océanos tropicales y subtropicales y prefiere aguas con condiciones de temperatura estables.
Distribución global
Se han registrado avistamientos del gran tiburón martillo en el Atlántico, el Océano Índico y el Pacífico. En el Atlántico, la presencia se extiende desde la costa este de Norteamérica, pasando por el Caribe hasta Brasil, así como a lo largo de la costa oeste de África. Las poblaciones en el Océano Índico están documentadas, entre otros, en el Mar Rojo, en el Golfo Arábigo y a lo largo de la costa este de África. En el Pacífico, la especie ha sido registrada desde México hasta Perú, así como en la zona del Pacífico occidental, incluyendo Australia y el sudeste asiático.
En general, la distribución se considera fragmentada. Las poblaciones regionales suelen estar aisladas, lo que limita el intercambio genético y aumenta la vulnerabilidad frente a la presión pesquera local.
Hábitats preferidos
El tiburón martillo gigante está predominantemente orientado hacia zonas costeras. Los hábitats típicos son las plataformas continentales, los arrecifes exteriores, las lagunas y las zonas más someras frente a las islas. La especie se observa con especial frecuencia en las inmediaciones de arrecifes coralinos, en bordes de arrecife con pendiente pronunciada y sobre fondos arenosos o fangosos.
Los ejemplares jóvenes se mantienen preferentemente en zonas costeras protegidas. Bahías poco profundas, áreas de manglares y aguas someras de la plataforma continental sirven como importantes zonas de cría. Estos hábitats ofrecen protección frente a depredadores de mayor tamaño y presentan un espectro de oleaje reducido.
Distribución por profundidad y uso del espacio
El tiburón martillo gigante utiliza un amplio rango de profundidades. La mayoría de los avistamientos se producen en profundidades de pocos metros hasta aproximadamente 80 metros. No obstante, se han registrado individuos a profundidades considerablemente mayores. Las zonas costeras de aguas someras desempeñan un papel central en la utilización espacial diaria, mientras que las áreas de mar abierto se visitan con menos frecuencia.
Los patrones de movimiento muestran una utilización flexible del hábitat. Los individuos alternan entre estructuras de arrecife, áreas abiertas de la plataforma continental y aguas más profundas, en función de las condiciones ambientales y de la disponibilidad local de hábitats adecuados.
Modo de vida, Alimentación & Reproducción
Modo de vida
El gran tiburón martillo vive mayoritariamente de forma solitaria. Recorre grandes áreas con movimientos uniformes y potentes, y a menudo recorre diariamente varias decenas de kilómetros. Estudios de telemetría muestran marcados patrones de actividad diarios y estacionales. Durante el día muchos individuos permanecen en capas de agua más profundas o a lo largo de los bordes de los arrecifes. Al anochecer y durante la noche la actividad se traslada a zonas más someras, donde tiene lugar la caza. La especie es muy móvil y muestra poca fidelidad al sitio. Especialmente las hembras migran a grandes distancias y cambian regularmente entre hábitats costeros y pelágicos.
Los ejemplares jóvenes utilizan zonas costeras protegidas como guarderías. En la bahía de Biscayne frente a Florida se han identificado áreas de cría estables. Allí los jóvenes se alimentan inicialmente sobre todo de rayas y peces óseos bentónicos. Con el aumento del tamaño corporal y alrededor de los dos años, cambian gradualmente a hábitats costeros fuera de las bahías. Los subadultos muestran una gama de presas claramente mayor y adaptan su dieta estacionalmente a la oferta local. Esta estrecha dependencia de determinados hábitats costeros hace que la especie sea particularmente vulnerable a las perturbaciones humanas.
Alimentación
El gran tiburón martillo es un depredador ápice altamente especializado. Las rayas constituyen la parte principal de su dieta. Estudios muestran que en muchos individuos los restos de rayas constituyen la mayor parte del contenido estomacal. Además, la especie consume otros condrictios, incluidos tiburones más pequeños, así como peces óseos, cefalópodos y crustáceos. En casos raros también se han documentado aves marinas o mamíferos marinos como presas.
La estrategia de caza está estrechamente vinculada a la forma particular de la cabeza. Con la ayuda de los electrorreceptores, el tiburón localiza en la arena a las rayas ocultas. A continuación, fija la presa contra el fondo marino con la ancha placa cefálica y aplica mordiscos dirigidos, con frecuencia en las aletas pectorales, para dejar a la raya inmóvil. Los ejemplares jóvenes se alimentan inicialmente de batoideos más pequeños y de peces teleósteos, y amplían su espectro alimentario a medida que crecen. En conjunto, la especie se considera oportunista y adapta sus presas a la oferta local.
Reproducción
El gran tiburón martillo es vivíparo. La fertilización se produce internamente mediante los apéndices copuladores (claspers) de los machos. Los embriones se desarrollan primero a partir del saco vitelino y más tarde se nutren mediante una placenta vitelina. El apareamiento tiene lugar tanto cerca del fondo como próximo a la superficie del agua. El sistema reproductivo es poligínandro, por lo que tanto los machos como las hembras se aparean con múltiples parejas.
El periodo de gestación dura aproximadamente de siete a doce meses, con un promedio de alrededor de once meses. Por camada nacen de seis a cincuenta crías, aunque normalmente entre veinte y cuarenta. Los recién nacidos miden entre unos 50 y 70 centímetros y son independientes inmediatamente después del nacimiento. No existe cuidado parental. Las hembras se reproducen sólo aproximadamente cada dos años y alcanzan la madurez sexual alrededor de los 15 años. Los machos alcanzan la madurez sexual mucho antes, por lo general hacia los seis años. Los periodos de apareamiento y de parto varían regionalmente. En las zonas de distribución septentrionales suelen producirse en la primavera tardía y el verano, mientras que frente a Australia tienen lugar en los meses de diciembre y enero.
Longevidad y crecimiento
Los grandes tiburones martillo crecen lentamente y alcanzan una edad avanzada. La esperanza de vida media se sitúa entre 20 y 40 años. La mayor edad documentada hasta la fecha es de 44 años. Los individuos adultos alcanzan de media longitudes de aproximadamente tres metros y pesos alrededor de 400 kilogramos. La combinación de crecimiento lento, madurez sexual tardía y baja tasa de reproducción determina la dinámica poblacional de la especie.
Papel ecológico
Como depredador superior, el gran tiburón martillo desempeña un papel clave en los ecosistemas costeros tropicales y subtropicales. Al regular rayas, peces óseos, cefalópodos y crustáceos, influye indirectamente en la estructura de redes tróficas enteras. Los peces piloto viven en estrecha asociación con él y aprovechan su protección mientras se alimentan de parásitos y restos de comida. Las rémoras, así como varios cestodos y copépodos, actúan como comensales o parásitos. El gran tiburón martillo tiene pocos depredadores naturales. Ocasionalmente, individuos heridos o juveniles son depredados por orcas o por grandes tiburones.
Amenaza & estado de conservación
Lista Roja de la UICN
El gran tiburón martillo se considera mundialmente «En Peligro Crítico» (Critically Endangered). La evaluación actual (2019) se basa en fuertes descensos de la población: la UICN estima pérdidas poblacionales globales de aproximadamente 50–62 % (mediana) en tres generaciones, con una probabilidad de >80 % de disminución. Las reducciones significativas se produjeron sobre todo en el Océano Índico (mediana ~99,3 % desde los años 2000) y en el Mar Mediterráneo (~99,99 % desde el siglo XIX). Solo hay indicios de una ligera recuperación en el noroeste del Atlántico. En conjunto, la supervivencia de la especie se considera gravemente amenazada.
Causas de amenaza
La principal amenaza es la sobrepesca. El tiburón martillo mayor se captura en todo el mundo tanto de forma dirigida como de forma incidental en pesquerías pelágicas y costeras. Debido a sus aletas grandes y valiosas, es especialmente objeto del comercio de aletas de tiburón. Los ejemplares presentan una mortalidad por captura incidental extraordinariamente alta: más del 90 % de los animales capturados con anzuelo mueren. Además, con frecuencia se practica el finning: a los ejemplares capturados se les cortan las aletas y el resto del cuerpo se descarta. A ello se suma su reproducción muy lenta (madurez sexual tardía, larga gestación, sólo cada dos años nacen pocas crías) — por ello la especie se recupera muy mal de las extracciones. Finalmente, la pérdida de hábitat agrava la amenaza: el desarrollo costero, la construcción de cables submarinos y, sobre todo, la pérdida/declive de los arrecifes de coral (hábitat importante) suponen una presión adicional para los tiburones martillo. En resumen: «La sobreexplotación (pesca para aletas, carne y aceite de hígado), las capturas incidentales, la degradación del hábitat y las regulaciones insuficientes [ponen] en apuros al tiburón martillo mayor».
- Pesca dirigida & finning: El gran tiburón martillo es cazado por sus valiosas aletas (sopa de aleta), además se aprovecha su carne, piel y aceite de hígado.
- Captura incidental: Se captura frecuentemente como captura incidental en la pesca con redes de enmalle, palangre y arrastre – con >90 % de tasa de mortalidad entre los individuos capturados con anzuelo o red.
- Biología reproductiva: La madurez sexual tardía, el nacimiento poco frecuente de camadas numerosas (6–42 crías) y el largo tiempo generacional hacen que la población sea especialmente vulnerable.
- Pérdida de hábitat: La contaminación costera, la muerte de los arrecifes de coral (se prevé hasta un 70 % de pérdida) y otros desarrollos costeros roban importantes áreas de alimentación y cría.
Medidas de protección internacionales
Para frenar el comercio y la pesca a nivel mundial, el gran tiburón martillo está incluido desde 2013 en Apéndice II de la CITES. Esto exige pruebas de no detrimento para las exportaciones de todos los Estados miembros. También en 2014 la especie fue incorporada en el Apéndice II de la Convención de Bonn (CMS) —especies migratorias con un estado de conservación desfavorable— y figura en el Memorando CMS sobre tiburones (Annex I). A nivel regional, las organizaciones de gestión pesquera han impuesto restricciones de captura: así, desde 2010 la recomendación de la IOTC/ICCAT prohíbe el desembarco, la venta y el traslado de tiburones martillo de la familia Sphyrnidae (excepción: S. tiburo). Se prevé la obligación de recoger las capturas y su pronta liberación. La UE y EE. UU. aplican esta normativa: desde 2010/2011 prohíben el desembarco de tiburones martillo en buques pesqueros del Atlántico y, en general, tienen en vigor una estricta prohibición de cortar las aletas de los tiburones (prohibición del finning). Además existen áreas marinas protegidas y prohibiciones nacionales de pesca (p. ej., el santuario de tiburones de las Bahamas de 2011, zonas de protección en Florida, entre otras), que también benefician indirectamente a los tiburones martillo. En conjunto, el gran tiburón martillo figura ahora en varias listas de protección (CITES, CMS, regulaciones de la UE y de RFMO) y se beneficia de crecientes prohibiciones comerciales y restricciones de captura.
Evolución de la población
Hoy solo algunas series de monitoreo (p. ej., Atlántico Noroeste) muestran ligeras tendencias de estabilización bajo las medidas de protección. Para el Pacífico y otras zonas faltan datos sólidos, pero apuntan también a descensos pronunciados. En conjunto la tendencia sigue siendo negativa:
«Los descensos dramáticos en todo el mundo demuestran el riesgo existencial que la sobrepesca representa para esta especie».
Sin protección consistente y una reducción de la presión de pesca, difícilmente puede esperarse una nueva recuperación del stock.
Ficha técnica
- Primera descripción:
- Tamaño máximo:
- Profundidad:
- Edad máxima:
- Peso máximo:
- Tipo de agua:
- Estado IUCN:
Taxonomía
- Reino:
- Filo:
- Subfilo:
- Infrafilo:
- Parvfilo:
- Clase:
- Subclase:
- Superorden:
- Orden:
- Familia:
- Género:


