Anglote - Squatina squatina

Morfología, características y anatomía
El angelote es una de las especies de tiburón más aplanadas. Su morfología está claramente adaptada a una vida cercana al fondo marino. Su anatomía difiere notablemente de la de los tiburones pelágicos de forma hidrodinámica y recuerda en muchos aspectos a las rayas, sin compartir su línea evolutiva.
Cuerpo aplanado y forma en disco
El cuerpo del angelote está fuertemente aplanado dorsoventralmente. Las aletas pectorales y la cabeza forman una amplia placa corporal casi rectangular. Esta forma aumenta la superficie de contacto con el lecho marino y permite al animal permanecer plano sobre el sedimento. La transición entre cabeza, aletas pectorales y tronco es continua; no hay partes del hombro claramente delimitadas.
La cola es claramente más estrecha en comparación con la región anterior del cuerpo. Presenta dos aletas dorsales situadas relativamente hacia atrás. La aleta anal está completamente ausente.
Estructura de la cabeza y órganos sensoriales
La cabeza es ancha y corta. Los ojos están en la parte superior y sobresalen ligeramente. Justo detrás se encuentran grandes espiráculos. Estos sirven para la entrada de agua para la respiración mientras el animal permanece inmóvil en el sedimento. Así se evita que la arena o el lodo entren en las branquias a través de la boca.
Las aberturas nasales están situadas en la parte frontal de la cabeza y provistas de llamativos pliegues cutáneos. Estas extensiones de la piel canalizan corrientes de agua hacia los órganos olfativos y mejoran la percepción química de las presas próximas al fondo.
Posición de la boca y dentición
La boca está situada en la parte inferior de la cabeza y es relativamente grande. La hendidura bucal se extiende bastante hacia atrás, lo que permite una apertura rápida y amplia. Esta anatomía está adaptada para capturar de forma súbita presas que pasan cerca.
Los dientes son pequeños, puntiagudos y están dispuestos en varias hileras. No están diseñados para cortar, sino para sujetar con seguridad presas lisas. Un marcado recambio dental hace que los dientes dañados se sustituyan de forma continua.
Aletas pectorales y mecánica de locomoción
Las aletas pectorales, muy grandes, están fusionadas lateralmente con la cabeza. Sirven menos para la natación activa y más para estabilizarse sobre el sustrato. Los breves desplazamientos hacia delante se realizan mediante potentes latigazos de la cola, mientras que las aletas pectorales controlan la postura.
Durante un ataque a la presa, el cuerpo se impulsa explosivamente hacia arriba. Este movimiento se produce por una combinación de la potencia de la cola y la rápida enderezación de la región anterior del cuerpo.
Estructura de la piel y camuflaje
La piel del angelote está cubierta de pequeñas escamas placoides que se sienten rugosas. En la parte superior hay numerosas manchas y salpicaduras irregulares en tonos marrones, grises y arena. Este patrón varía individualmente y permite un camuflaje casi perfecto sobre sustratos arenosos o fangosos.
La parte inferior está claramente más clara y suele ser de un tono blanquecino uniforme. No se conocen cambios de color como los que presentan algunas especies de rayas.
Anatomía interna y particularidades del esqueleto
Como todos los tiburones, el angelote posee un esqueleto cartilaginoso. En el cinturón escapular y en la zona de las aletas pectorales éste está especialmente ampliado para estabilizar la amplia superficie corporal. La columna vertebral es menos flexible en la región anterior que en los tiburones pelágicos, lo que corresponde a su modo de vida sobre el fondo.
Las aberturas branquiales están situadas lateralmente en el cuerpo, no en la parte inferior. Esta posición permite, incluso cuando el cuerpo está parcialmente cubierto, una respiración suficiente a través de los espiráculos.
Distribución & hábitat
El angelote estuvo históricamente presente en gran parte del noreste del Atlántico. Su presencia actual está fuertemente fragmentada y limitada a pocas áreas residuales. Los cambios en el uso de los hábitats costeros han influido de forma duradera en el patrón de distribución de esta especie.

Área de distribución histórica
Originalmente, el área de distribución se extendía desde el sur de Escandinavia, a través del Mar del Norte y el Canal de la Mancha, hasta las costas atlánticas de Europa occidental. También todo el Mar Mediterráneo, así como partes del Mar Negro, formaban parte de su área natural.
Durante mucho tiempo, el angelote fue considerado en estas regiones como una especie de tiburón de fondo de aparición regular. Los registros históricos de captura y los informes científicos documentan su anterior abundancia en áreas de plataforma continental cercanas a la costa.
Distribución actual
Hoy en día existen poblaciones estables solo en unas pocas regiones. Entre ellas se incluyen sobre todo partes del Mediterráneo occidental, así como tramos costeros aislados en el Atlántico oriental. Especialmente durante los meses de invierno en las Islas Canarias se le puede observar con gran fiabilidad. En el Mar del Norte, en el Canal de la Mancha y en gran parte del Mediterráneo central, la especie es considerada localmente extinta.
Las observaciones proceden mayoritariamente de zonas remotas o menos intensamente explotadas por la pesca. La distribución es muy fragmentada y está limitada a poblaciones aisladas.
Hábitats típicos
El angelote habita principalmente aguas costeras de poca a media profundidad. Se encuentra preferentemente sobre fondos marinos arenosos o fangosos, donde se entierra durante el día o permanece apoyado sobre el sustrato. Los sustratos duros, como los arrecifes rocosos, se utilizan con mucha menos frecuencia.
La mayoría de los registros provienen de profundidades entre cinco y cien metros. En casos aislados se han documentado ejemplares a profundidades considerablemente mayores, lo que indica cierta flexibilidad ecológica.
Vinculación al hábitat y fidelidad al sitio
El angelote muestra una marcada afinidad por tipos de fondo adecuados. Las áreas someras de la plataforma continental con sedimentos de grano fino desempeñan un papel central. Dentro de estos hábitats, la especie suele utilizar las mismas zonas durante largos periodos.
Esta fidelidad al lugar aumenta la vulnerabilidad frente a perturbaciones locales. Las alteraciones del lecho marino causadas por artes de arrastre de fondo o por obras de construcción afectan directamente a la idoneidad del hábitat.
Importancia de las zonas costeras
Las zonas costeras tienen una importancia especial para Squatina squatina. Ofrecen sedimentos adecuados, condiciones térmicas estables y refugio suficiente. El estrecho vínculo con estas zonas explica por qué la especie sufre especialmente las consecuencias de la actividad humana en los mares costeros.
Modo de vida, alimentación & reproducción
El angelote presenta un modo de vida claramente orientado al fondo marino. El comportamiento, la alimentación y la reproducción están estrechamente relacionados con su adaptación anatómica a la vida sobre fondos marinos arenosos y fangosos.
Modo de vida
El angelote vive mayoritariamente inmóvil sobre el fondo marino. Durante el día suele permanecer enterrado horizontalmente en el sedimento, de modo que solo quedan visibles los ojos y los espiráculos. Esta fase de reposo sirve tanto para ahorrar energía como para camuflarse.
La actividad principal se desplaza al crepúsculo y la noche. En esos periodos el angelote abandona con más frecuencia sus lugares de reposo y se desplaza lentamente por el fondo. La locomoción se realiza principalmente arrastrándose o deslizándose con cortos y precisos latigazos de la cola.
El comportamiento está fuertemente ligado al lugar. Los individuos utilizan las mismas zonas durante largos periodos, siempre que se mantengan la estructura del sedimento y la baja perturbación.
Estrategia alimentaria y espectro de presas
El angelote es un depredador especializado en la espera. Permanece inmóvil hasta que una presa potencial se aproxima a corta distancia. La captura se efectúa mediante un ataque extremadamente rápido, en el que la boca se abre de golpe y se genera una succión.
Su dieta incluye principalmente peces óseos de fondo como peces planos, así como tiburones y rayas de menor tamaño. También se ingieren ocasionalmente crustáceos, aunque tienen un papel secundario. Las presas no se trocean, sino que son tragadas enteras.
La caza está limitada a cortas distancias. No se realizan persecuciones largas. Esta estrategia es energéticamente eficiente y está adaptada a su escasa capacidad natatoria.
Biología de la reproducción
El angelote es ovovivíparo. Los embriones se desarrollan en el interior de la hembra a partir de huevos ricos en vitelo. No se forma una placenta. Las crías eclosionan antes del nacimiento y nacen vivas.
Estás viendo un contenido de marcador de posición de Facebook. Para acceder al contenido real, haz clic en el siguiente botón. Ten en cuenta que al hacerlo compartirás datos con terceros proveedores.
El tamaño de la camada suele oscilar entre siete y veinticinco crías. Los recién nacidos están completamente desarrollados y son inmediatamente independientes. No existe cuidado parental.
La reproducción probablemente no sea anual. Largos periodos de desarrollo, la tardía madurez sexual y las bajas tasas reproductivas caracterizan a la especie.
Áreas de reproducción y comportamiento
Los partos tienen lugar preferentemente en zonas costeras poco profundas que presentan sedimentos de grano fino. Estas áreas ofrecen protección frente a depredadores de mayor tamaño y condiciones adecuadas para los primeros meses de vida.
Los juveniles ocupan hábitats similares a los adultos, aunque suelen permanecer con más frecuencia en zonas muy someras. La fuerte dependencia de áreas reproductivas específicas hace que la especie sea especialmente sensible a las perturbaciones en zonas costeras.
Amenaza y estado de conservación
El angelote cuenta entre las especies de tiburón más amenazadas de Europa. En apenas unas décadas han desaparecido gran parte de su población original. Hoy solo existen unas pocas poblaciones residuales aisladas. Las causas se deben casi exclusivamente a las intervenciones humanas en los ecosistemas costeros.
Sobrepesca y captura incidental
La mayor amenaza para el angelote es la captura accidental en la pesca. Debido a su forma de vida próxima al fondo, queda especialmente expuesto a redes de arrastre de fondo, redes de enmalle y palangres. Estos artes de pesca no son selectivos y capturan al angelote incluso en lugares donde no es objetivo de pesca.
Históricamente, el angelote fue explotado de forma dirigida en muchas regiones. Su carne, piel y aceite de hígado tuvieron importancia económica. Con la industrialización de la pesca aumentó considerablemente la presión de captura. Incluso pérdidas adicionales pequeñas siguen teniendo efectos graves hoy en día, ya que la especie crece despacio y tiene una baja fecundidad.
Pérdida de hábitat en zonas costeras
El angelote depende de fondos marinos arenosos y fangosos en zonas costeras. Precisamente estos hábitats se encuentran entre las áreas más alteradas del mar. La pesca con redes de arrastre de fondo destruye la capa superior del sedimento y, con ella, la estructura del lecho marino.
A ello se suman la urbanización costera, la ampliación de puertos, las labores de dragado y la contaminación. Tales intervenciones provocan una degradación permanente de las zonas adecuadas para su estancia y reproducción. En muchas regiones estos hábitats se han perdido por completo.
El cambio climático como factor de estrés creciente
Estudios recientes muestran que el aumento de las temperaturas del agua influye en el comportamiento del angelote. En importantes zonas de refugio se observó durante años inusualmente cálidos un número claramente menor de hembras en las zonas tradicionales de apareamiento.
Las hembras preñadas son especialmente sensibles a la temperatura. Cuando se superan los límites térmicos, evitan las zonas costeras someras. Esto puede provocar desplazamientos temporales y espaciales de la reproducción, lo que reduce aún más el éxito reproductor.
Baja tasa de reproducción y vulnerabilidad biológica
El angelote alcanza la madurez sexual tarde y solo da a luz a un número limitado de crías totalmente desarrolladas. Los intervalos reproductivos son largos. Esta combinación hace que las poblaciones se recuperen muy lentamente incluso en condiciones favorables.
Por ello, las poblaciones locales son especialmente sensibles a pérdidas adicionales. Basta con pocos años de mortalidad aumentada para que una región quede permanentemente despoblada.
Estado de conservación actual
El angelote figura en la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza como críticamente en peligro. En gran parte de su antigua área de distribución se le considera extinto. Dentro de la Unión Europea la especie está completamente protegida.
La captura, el desembarque, el comercio y la posesión están prohibidos. Las capturas accidentales deben, cuando sea posible, ser devueltas al mar con vida. Además, el angelote está incluido en varios convenios internacionales para la protección de especies migratorias y la biodiversidad marina.
Medidas de protección regionales y áreas protegidas
Una de las últimas poblaciones más estables vive en torno a las Islas Canarias. Allí se han establecido programas especiales de protección que integran investigación, vigilancia y medidas legislativas. El angelote está allí bajo estricta protección nacional.
También en algunas regiones del Mediterráneo y en el Atlántico nororiental se llevan a cabo proyectos de redescubrimiento y protección. Estos se centran en la localización y el censo de los animales supervivientes, la protección de hábitats sensibles y la colaboración con empresas pesqueras.
Importancia de la investigación y su aplicación
A pesar de una amplia normativa legal, la aplicación práctica sigue siendo un desafío central. Las capturas ilegales, los controles insuficientes y la falta de datos complican la protección. El éxito a largo plazo depende de una gestión pesquera coherente, de la protección de los hábitats y de la cooperación internacional.
El angelote se considera hoy en día una especie indicadora del estado de los ecosistemas marinos costeros. Su protección está estrechamente vinculada a la conservación de estos hábitats sensibles.
Ficha técnica
- Primera descripción:
- Tamaño máximo:
- Profundidad:
- Edad máxima:
- Peso máximo:
- Tipo de agua:
- Estado IUCN:
Taxonomía
- Reino:
- Filo:
- Subfilo:
- Infrafilo:
- Parvfilo:
- Clase:
- Subclase:
- Superorden:
- Orden:
- Familia:
- Género:
