Son las temidas estrellas de películas como Tiburón o Sharknado, pero este año los tiburones podrían ser celebrados como héroes. Los científicos han comenzado a equipar a estos depredadores marinos con sensores para recopilar valiosos datos en la predicción de huracanes.
Sensores en el tiburón: cazadores de datos en el océano
Investigadores de la Universidad de Delaware y de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) han equipado a tiburones azules y marrajos con sensores. Estos miden la temperatura y la salinidad del Atlántico, dos factores clave en la formación e intensidad de los huracanes. Normalmente, esta información la proporcionan costosos planeadores submarinos, de forma lenta y con gran esfuerzo. En cambio, los tiburones móviles y de amplia migración pueden cubrir vastas áreas oceánicas y aportar datos que antes eran casi inaccesibles.
«Al colocar estos sensores en tiburones que recorren largas distancias, podemos observar una parte mucho mayor del océano que de otro modo quedaría sin monitoreo», explica el ecólogo marino Aaron Carlisle, de la Universidad de Delaware.
Por qué la temperatura del agua impulsa los huracanes
Los huracanes obtienen su energía del agua cálida. Cuando la temperatura de la superficie supera los 27 grados Celsius (80 Fahrenheit), el agua se evapora y libera grandes cantidades de calor. Este calor se transporta a la atmósfera y sirve de combustible para la formación e intensificación de tormentas. Precisamente estos datos son decisivos para prever a tiempo el desarrollo de situaciones meteorológicas peligrosas.
Tecnología probada, nuevos ayudantes
La NOAA utiliza planeadores submarinos desde 2014; estos pueden descender a profundidades de más de 900 metros y realizar mediciones detalladas. Sin embargo, su alcance es limitado. Los tiburones, en cambio, bucean y se desplazan por amplias regiones oceánicas, lo que los convierte en valiosos proveedores de datos flexibles. Enfoques similares existen desde hace tiempo: en el Ártico y la Antártida se equipa a focas y narvales con dispositivos de medición, mientras que en el pasado incluso se emplearon delfines y ballenas con fines militares.
Mirada al futuro
El número actual de sensores instalados aún es limitado, en parte debido a los efectos de la pandemia de COVID-19, que retrasó el proyecto. Sin embargo, los investigadores están convencidos de que los tiburones podrían desempeñar un papel clave en la predicción meteorológica en el futuro. Lo que alguna vez fue visto como una figura de pesadilla en la cultura popular podría convertirse en un aliado indispensable en la lucha contra los desastres naturales.






