Un estadounidense de 63 años fue atacado y gravemente herido por un tiburón mientras pescaba con arpón en las Bahamas el domingo. El incidente ocurrió alrededor de la 1 de la tarde cerca de Big Grand Cay, en la isla de Abaco. El hombre fue trasladado inicialmente a una clínica local antes de ser evacuado en helicóptero de rescate a un hospital en Florida para recibir más tratamiento.
Lugar y antecedentes del ataque
Abaco se encuentra a unos 320 kilómetros al este de Miami y es una de las islas de las Bahamas especialmente populares entre buceadores y turistas. Según la policía de las Bahamas, el ataque ocurrió durante una salida de pesca submarina, una actividad en la que el riesgo de encuentros con tiburones puede aumentar, ya que la sangre y los movimientos pueden desencadenar estímulos de presa.
Un hecho raro pero grave
Aunque las Bahamas figuran entre los países con mayor número de ataques de tiburón registrados a nivel mundial, estos incidentes siguen siendo en general muy poco frecuentes. Según el International Shark Attack File (ISAF), desde el año 1580 se han documentado en aguas de las Bahamas un total de 34 ataques no provocados, lo que equivale estadísticamente a aproximadamente uno cada 13 años. La probabilidad de ser víctima de un ataque de tiburón se considera también aquí extremadamente baja.
En todo el mundo, en 2024 solo se registraron 47 ataques de tiburón no provocados, la cifra más baja en casi tres décadas. Cuatro de estos casos fueron mortales. Los científicos llegaron a calificarlo como un “año excepcionalmente tranquilo” en lo que respecta a los ataques de tiburón. En comparación, en 2023 se produjeron aproximadamente un tercio más de incidentes.
Evaluación en la comparación global
La mayoría de los ataques de tiburón en el mundo se producen en las costas de Estados Unidos, Australia, Sudáfrica y Brasil. Solo Florida registró el año pasado la mitad de todos los incidentes ocurridos en EE. UU. Australia notificó nueve ataques, mientras que otros diez países documentaron únicamente un caso cada uno. En este contexto, el suceso en las Bahamas sigue siendo un hecho raro, aunque trágico.




