A menudo se escucha: los tiburones nos confunden con focas. Esta explicación de una sola frase es demasiado simple. Algunos estudios respaldan la idea de que las siluetas y los patrones de movimiento de surfistas y focas pueden parecer similares para tiburones blancos jóvenes. Otros expertos, en cambio, destacan que muchas mordeduras son más bien exploraciones curiosas y que los tiburones utilizan múltiples sentidos, no solo contornos groseros. Lo realista es: dependiendo de la situación, puede ocurrir una confusión, pero está lejos de ser la única o la principal explicación.
¿De dónde viene la idea de la confusión?
Desde la perspectiva submarina de contraluz, las formas se mezclan más fácilmente. Experimentos con siluetas y videos sugieren que, especialmente los tiburones blancos juveniles, podrían tener dificultades para distinguir entre surfistas y pequeñas focas en ciertos ángulos. Esto hace plausible la confusión, pero no como una regla general.
La postura contraria: mordisco exploratorio en lugar de confusión
Otros investigadores critican la narrativa de la confusión por ser demasiado antropocéntrica. Muchos incidentes se explican mejor como exploración: los tiburones suelen probar lo desconocido con un breve mordisco y luego se retiran. Esto va en contra de la idea de que los humanos sean confundidos regularmente con presas objetivo.
Breve interrupción: señales de advertencia antes de las mordeduras
Muchas especies de tiburones envían claras señales de advertencia o defensa antes de una escalada, como levantar ligeramente la cabeza, bajar las aletas pectorales, arquear el lomo, realizar curvas en S rígidas o aproximaciones en zigzag. Estas son tentativas de desescalada dependientes del contexto; en ataques por emboscada con fines de caza, a menudo faltan tales advertencias previas.
¿Qué muestran las observaciones en el mar?
En zonas costeras con colonias de focas, los tiburones blancos juveniles nadan frecuentemente cerca de los humanos sin morder. Esto sugiere que, por lo general, no somos presas objetivo y que el contexto, como la visibilidad, la presencia de presas y el comportamiento, marca la diferencia.
¿Qué significa esto para buceadoras, buceadores y surfistas?
El contexto es clave: condiciones de visibilidad, presas cercanas, corrientes y el propio comportamiento. Mantener la calma, no apresurarse, permanecer en grupo, evitar las horas del amanecer y el atardecer, los cardúmenes de presas y no llevar presas de pesca submarina en el cuerpo son reglas prácticas básicas que reducen aún más el riesgo.
Conclusión
La frase “los tiburones nos confunden con focas” es demasiado simplista. La confusión es posible en ciertas situaciones, pero muchas mordeduras son más bien exploración que caza. La mayoría de los encuentros transcurren de manera pacífica, y quien reconoce las señales de advertencia y elige un comportamiento inteligente reduce aún más el ya de por sí bajo riesgo.

