Cómo los tiburones azules distribuyen la contaminación por plásticos en los océanos del mundo

Nuevo estudio revela: los tiburones azules acumulan fibras de plástico en sus intestinos y las distribuyen a lo largo de miles de kilómetros. Depredadores marinos migratorios como inesperados mensajeros de basura.

Ronny K8. septiembre 2025
Tiburón azul prionace glauca en aguas azules

Las vastedades de los océanos pueden parecer infinitas, pero no son inmunes a la influencia humana. Cada año, millones de toneladas de plástico y fibras sintéticas llegan a los mares, donde se descomponen en partículas diminutas, son arrastradas por las corrientes, se acumulan en los sedimentos e invaden las redes tróficas marinas. Un estudio reciente muestra ahora que uno de los depredadores marinos más icónicos desempeña un papel inesperado en este ciclo: el tiburón azul.

Nuevos hallazgos de investigación demuestran que los intestinos de los tiburones azules funcionan como contenedores temporales de almacenamiento y retienen las fibras el tiempo suficiente para acumular cantidades considerables. Sus épicas migraciones significan que pueden distribuir estas partículas a través de cuencas oceánicas enteras, lejos de su lugar de origen. Y no se trata solo del plástico del que debemos preocuparnos.

Distribuidores migratorios de basura en los mares

Los tiburones azules (Prionace glauca) son una de las especies de tiburones más comunes en aguas templadas y tropicales y a menudo son capturados como pesca incidental en las pesquerías de palangre de atún. Su dieta es variada: comen peces, cefalópodos y crustáceos, y recorren cientos o incluso miles de kilómetros al año.

Un equipo de investigación dirigido por Chenxuan Du de la Universidad Oceánica de Shanghái, en China, analizó los intestinos de tiburones azules y descubrió partículas tanto de plástico como no plásticas en cada sección del órgano en espiral. La mayor concentración se encontró en la parte posterior. En promedio, un solo intestino contenía alrededor de 11 fibras de plástico y 48 fibras no plásticas.

Las fibras dominaban la mezcla encontrada y representaban más del 95 por ciento de las partículas identificadas. En el caso de los plásticos, se trataba principalmente de poliéster y tereftalato de polietileno, mientras que los no plásticos incluían rayón y algodón. Materiales que, como es sabido, se liberan durante el lavado y son arrastrados a nuestros océanos a través de los sistemas fluviales.

Impactos complejos en el ecosistema marino

El tamaño de estas fibras variaba entre aproximadamente 0,1 milímetros y más de 8 milímetros. Son lo suficientemente pequeñas como para ser ingeridas por otros organismos, pero también lo suficientemente grandes como para sobrevivir intactas a la digestión. Los tiburones pueden excretar estas partículas a kilómetros de distancia de su lugar de ingestión original, convirtiéndose así en inesperados mensajeros de la contaminación.

Estos resultados ponen de manifiesto hasta qué punto la contaminación marina está entrelazada con los ecosistemas oceánicos. Los intestinos de los tiburones azules actúan esencialmente como unidades de almacenamiento temporal de residuos, reteniendo tanto fibras de plástico como no plásticas el tiempo suficiente para que los investigadores puedan medir acumulaciones significativas.

“Los tiburones no son solo víctimas pasivas de la contaminación, son participantes activos en su distribución”, explica la bióloga marina Melissa Cristina Márquez.

Dado que los tiburones azules migran miles de kilómetros a través de cuencas oceánicas enteras, estos nuevos hallazgos añaden una capa adicional de complejidad a la ya desafiante tarea de rastrear la contaminación marina. Además, la discusión se amplía más allá de los plásticos: las fibras no plásticas como el rayón y el algodón suelen considerarse menos dañinas porque se degradan más rápidamente, pero muchas están tratadas con tintes, retardantes de llama u otros aditivos químicos que pueden ser tóxicos.

Si uno de los depredadores más móviles del océano puede acumular y redistribuir partículas, es probable que otras especies pelágicas, como otros tiburones, atunes y peces espada, desempeñen roles similares. Esto significa que la lucha contra la contaminación marina se ha vuelto mucho más complicada.

Cada fibra encontrada en los intestinos de los tiburones azules estudiados refleja una red entrelazada de actividad humana, corrientes marinas y sistemas biológicos. Cada fragmento es una prueba de que nuestra basura no desaparece, viaja, persiste y se incrusta en los mismos animales que admiramos. El océano no es demasiado grande para escapar de nuestro alcance, y sus criaturas tampoco.

La carpeta seleccionada no tiene elementos.

Especies mencionadas

Tiburón azul prionace glauca en aguas azules

Tiburón azul

Fuentes

Newsletter

Shark alert in your inbox

Alerta de tiburones en tu buzón

¡Noticias reales en lugar de mitos!
- Cada 14 días -