Frente a la costa de Borkum, investigadores han identificado una guardería de cazón. Esto demuestra que la mayor especie de tiburón de las aguas alemanas utiliza el mar de Wadden como zona de cría. Mientras el WWF exige medidas de protección más estrictas, las asociaciones pesqueras lo rechazan rotundamente.
Proyecto de investigación muestra corredor migratorio
El Instituto Thünen, junto con el WWF y otros socios, ha estudiado los movimientos migratorios del cazón. Un corredor se extiende desde Helgoland, pasando por el sur del mar del Norte y el canal de la Mancha, hasta el mar Celta. Los ejemplares adultos se encuentran con frecuencia alrededor de Helgoland, mientras que entre Borkum y las islas Frisias Occidentales se ha descubierto una guardería para crías.
WWF advierte sobre capturas accesorias
«El cazón es una especie en peligro de extinción que habita frente a nuestras costas, pero hasta ahora no goza de ninguna protección», explica Heike Zidowitz, experta en tiburones del WWF.
El WWF considera que la pesca es la mayor amenaza. Aunque el cazón no es el objetivo principal, según el WWF, a menudo queda atrapado como captura accesoria en las redes. Por ello, la organización exige planes de protección transfronterizos. Países Bajos ya ha propuesto un plan de acción para proteger a estos animales.
Pescadores rechazan las críticas
La Asociación de Pesca del Estado de Weser-Ems rechaza rotundamente estas acusaciones. En la zona en cuestión solo se realiza pesca de camarón, según el vicepresidente Gerold Conradi. Esta utiliza redes selectivas que no pueden capturar tiburones. «El WWF debería saber cómo se pesca aquí», subraya Conradi.
Datos sobre el cazón
- Tamaño: hasta casi 2 metros
- Peso: hasta 45 kilogramos
- Esperanza de vida: probablemente hasta 60 años
- Crías: de 6 a 50 por camada
- Alimentación: peces como arenques y sardinas, así como calamares y crustáceos
Conclusión
El descubrimiento de una guardería de cazón frente a Borkum muestra la importancia del mar del Norte para esta especie amenazada. Mientras los ecologistas exigen más protección, los pescadores destacan la selectividad de sus métodos de captura. Lo claro es que el cazón está en el centro de un importante debate sobre la conservación de especies y el uso sostenible de los mares.


