Un pescador peruano de 23 años fue mordido por un tiburón en el antebrazo derecho el 26 de agosto de 2026, muy lejos de la costa del norte de Chile. El incidente ocurrió durante faenas de pesca a bordo de la embarcación peruana Naelita. Tras un rescate coordinado entre dos países, el herido fue llevado al día siguiente a Tocopilla en condición estable.
El relato oficial más detallado procede de la autoridad marítima chilena DIRECTEMAR. Identifica al pescador como Fabio José Santos Ascona y a la Naelita como la embarcación afectada. Según ese relato, la Capitanía de Puerto de Ilo, en Perú, informó el 26 de agosto a la de Tocopilla de la emergencia médica.
La hemorragia se controló inicialmente a bordo
Según La Prensa Regional, la Naelita navegaba con cuatro tripulantes y la matrícula PT-33468-BM. La Capitanía de Puerto de Ilo recibió hacia las 8:00 horas el aviso de una herida con abundante sangrado. Mantuvo contacto con la tripulación y dio instrucciones médicas. Se colocaron un vendaje y un torniquete en el brazo, lo que permitió controlar inicialmente la hemorragia.
Los relatos chileno y peruano emplean distintas distancias para diferentes fases del rescate. DIRECTEMAR sitúa la posición inicial a unas 200 millas náuticas al oeste de Tocopilla. La Armada de Chile describe el punto de la operación a 160 millas náuticas. La Prensa Regional resume la posición original como situada entre 160 y 200 millas náuticas de la costa y subraya que inicialmente se encontraba en aguas internacionales. La Naelita puso después rumbo a Tocopilla.
Envían la Chipana con personal médico
El Centro Coordinador de Salvamento Marítimo de Chile activó los protocolos de rescate. El Subcentro de Salvamento Marítimo de Antofagasta envió la Lancha de Acción Marítima Chipana con personal médico hacia el pesquero. Durante la aproximación, las autoridades mantuvieron contacto con la Naelita y vigilaron el estado del paciente, que permanecía consciente y volvía a sangrar por momentos.
Según DIRECTEMAR, la Chipana se encontró con la Naelita a las 7:40 del 27 de agosto. El pescador fue trasladado, examinado, atendido y estabilizado. A las 17:42, la nave de la Armada llegó a Tocopilla. Una ambulancia llevó después a Santos Ascona al Hospital Marcos Macuada de Tocopilla.
La Armada de Chile indicó que el hombre fue entregado al servicio de emergencias en condición estable. La Chipana realizaba inicialmente una misión de ayuda humanitaria y transportaba suministros de emergencia a localidades costeras aisladas afectadas por deslizamientos en la región de Antofagasta. Modificó su misión con poca antelación para realizar la evacuación médica.
Un vídeo muestra el traslado en el mar
Las imágenes publicadas por la Armada y distribuidas a través de Storyful muestran cómo el herido es trasladado desde una embarcación más pequeña a la Chipana, donde recibe atención médica. Las imágenes documentan el rescate, pero no muestran la mordedura ni al tiburón implicado. Por tanto, las fuentes no permiten identificar la especie.
La especie y las circunstancias exactas de la mordedura siguen sin aclararse
Están oficialmente confirmadas una mordedura en el antebrazo derecho, las faenas de pesca a bordo y una lesión no mortal. No se ha divulgado si el pescador manipulaba un tiburón capturado, una red, una línea u otra captura, o si se produjo otro tipo de contacto. Por ello, el caso no puede clasificarse por ahora con certeza como provocado o no provocado.
La gran distancia a la costa tampoco permite deducir la especie de tiburón. En el Pacífico sudoriental abierto viven varias especies pelágicas, pero sin fotografías, muestras o confirmación especializada, la descripción correcta sigue siendo «especie de tiburón desconocida». La posición exacta también se conoce solo como un área; el mapa señala por ello una ubicación aproximada entre 160 y 200 millas náuticas al oeste de Tocopilla, no el punto preciso de la mordedura.
Rescate coordinado entre dos países
El caso destaca por algo más que la mordedura. Muestra cómo el asesoramiento médico, el contacto continuo por radio y los servicios de salvamento marítimo pueden colaborar a través de las fronteras. La Capitanía de Puerto de Ilo ayudó a la tripulación a controlar la hemorragia hasta la llegada de ayuda; Chile coordinó la evacuación, la atención en el mar y el traslado al hospital.

