Ecuador ha fijado por primera vez límites anuales para los desembarques de tres especies de tiburones capturados incidentalmente. Según un análisis de Infobae, la pesca podrá desembarcar hasta 3.624 toneladas de tiburón azul, 551 toneladas de tiburón sedoso y 149 toneladas de marrajo dientuso al año. Según el medio, el acuerdo se firmó en Manta el 6 de agosto de 2026.
La pesca dirigida a tiburones está prohibida en Ecuador. Sin embargo, los tiburones pueden comercializarse bajo ciertas condiciones si son capturados accidentalmente mientras se pescan otras especies. Las nuevas cuotas pretenden poner un límite numérico a esta categoría que antes era difícil de controlar y se distribuirán entre flotas industriales y artesanales.
Tres especies, tres límites muy diferentes
La mayor cuota corresponde al tiburón azul (Prionace glauca). El límite es mucho menor para el tiburón sedoso (Carcharhinus falciformis) y aún más bajo para el marrajo dientuso (Isurus oxyrinchus). Una cuota no es un objetivo de captura: representa el límite máximo de captura incidental permitida. Superarlo puede sancionarse como pesca sin autorización.
Las cifras por sí solas no muestran cuántos animales individuales están afectados. El peso depende, entre otras cosas, de la especie, el tamaño y la estructura de edades de los tiburones desembarcados. Por lo tanto, para la evaluación ecológica es crucial que las capturas, los descartes y las tallas estén documentados de forma completa y comprensible.
Un estudio advierte de una mortalidad pesquera excesiva
Un reciente estudio en Regional Studies in Marine Science modeló siete especies de tiburones capturadas en Ecuador. Sin pesca, todas las especies estudiadas mostraron crecimiento poblacional. Sin embargo, con la mortalidad pesquera actual, el modelo proyectó descensos en cinco especies, entre ellas el tiburón sedoso y el marrajo dientuso.
Para estas cinco especies sobreexplotadas, la mortalidad estimada fue más del 67 por ciento superior a los niveles que sustentarían poblaciones estables. El tiburón azul todavía mostró crecimiento en el modelo; sin embargo, esta afirmación no se puede aplicar automáticamente a todas las regiones, flotas o desarrollos futuros.
Las cuotas no resuelven por sí solas el problema del control
Además de reducir la mortalidad pesquera, los investigadores recomiendan tallas mínimas de captura superiores a la talla de madurez sexual, protección de las hembras preñadas y vedas estacionales durante los principales períodos reproductivos. Estas medidas requieren datos biológicos y controles que van más allá de un límite anual de toneladas.
La forma en que Ecuador monitoree las cuotas será crucial: los desembarques deben asignarse correctamente a las especies, contabilizarse entre flotas y publicarse con prontitud. Los animales que no se desembarcan son igualmente importantes, ya que los tiburones pueden morir en las artes de pesca o después de ser liberados sin aparecer en las estadísticas de desembarques.
Los nuevos límites constituyen un primer marco cuantificable para la captura incidental de tiburones permitida. Que mejoren la protección dependerá de su fundamento científico, de controles transparentes y de la voluntad de reducir las cuotas si las poblaciones disminuyen.




